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El FIDA aumentó su presupuesto

para combatir la pobreza rural

Los 176 Estados miembros del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola darán préstamos y donaciones por 3.500 millones de dólares


Roma, 12 de febrero de 2018 – Frente a un recrudecer del hambre a causa de los conflictos y del cambio climático, los 176 Estados miembros del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) reunidos en Roma, anunciaron este lunes un nuevo objetivo para sus contribuciones: un programa de préstamos y donaciones de 3.500 millones de dólares, destinados a reducir el hambre y la pobreza de decenas de millones de campesinos en los países en vía de desarrollo.

 

 

Foto: proyecto de cultivos con cooperación del FIDA en El Salvador

 

Este objetivo anunciado durante la última ronda de la Consulta sobre la Undécima Reposición de los Recursos del FIDA, posibilitará al Fondo ampliar de hasta el 10 por ciento el volumen de su programa de préstamos y donaciones y al mismo tiempo, intensificar y mejorar sus operaciones en el período de tres años que va del 2019 al 2021.

Durante este período, el FIDA prevé que los proyectos y programas que respalda podrán ayudar a 47 millones de pequeños agricultores para que aumenten su producción gracias al acceso a la tecnología, financiamientos y conocimientos. Y a 46 millones tener un mejor acceso a los mercados. Además, 24 millones recibirán capacitación para desarrollar una mayor resiliencia a los efectos del cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos. También 12 millones verán cambios positivos en su nutrición y 44 millones podrán acceder a mejores condiciones económicas.

Para alcanzar estos objetivos el FIDA intensificará su labor en los temas relacionados con el clima, la nutrición y las cuestiones de género, esferas que incorporaremos sistemáticamente en nuestra cartera”, declaró Gilbert F. Houngbo, presidente del Fondo.

También dedicaremos un mayor esfuerzo a las cuestiones relacionadas con el empleo juvenil con objeto de enfrentar uno de los retos más urgentes que se presentan actualmente en el mundo”.

Houngbo añadió que este compromiso renovado de los Estados Miembros coincide con un momento decisivo. Las cifras divulgadas el pasado mes de septiembre indicaban que el hambre había vuelto a aumentar por primera vez después de 10 años y en 2016 afectaba a 815 millones de personas, 38 millones más que en 2015, a causa de los efectos del cambio climático y las crisis prolongadas.

En un momento en que los líderes mundiales han fijado el 2030 como plazo para poner fin al hambre y la pobreza, como parte de su compromiso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), Houngbo destacó que hoy es más importante que nunca ampliar la gama de las iniciativas e invertir en el desarrollo a largo plazo.

Entre los conferencistas se destacó el ministro peruano de Agricultura, José Berley Arista.