ROMA – En una jornada marcada por la solemnidad y el sentimiento patriótico, la Iglesia Nacional Argentina en Roma, se convirtió una vez más en el epicentro de la comunidad argentina en Italia, donde con motivo del 216º aniversario de la Revolución de Mayo, se celebró una misa que reunió a diplomáticos, autoridades y fieles en un acto de unidad nacional.

La ceremonia religiosa fue presidida por el cardenal Leonardo Sandri, quien estuvo acompañado en la concelebración por un grupo de sacerdotes argentinos residentes en la Ciudad Eterna y otros que llevan estudios en las universidades pontificias.
La presencia del cuerpo diplomático encabezado por el embajador argentino, Luis Pablo María Beltramino, junto a representantes de la Soberana Militar Orden de Malta, subrayó la relevancia institucional de este encuentro que registró una enorme afluencia.

Durante su alocución, el embajador Beltramino realizó un recorrido histórico y espiritual que conectó el pasado patrio con la actualidad vaticana. Al evocar la figura del Papa Francisco, el diplomático recordó el aniversario del inicio de su pontificado, destacando la impronta universal del Santo Padre y el orgullo que su legado despierta en todos los argentinos.
Asimismo, el embajador se refirió al primer año de pontificado de Su Santidad León XIV y subrayó la coincidencia de su elección, ocurrida un 8 de mayo, fecha en la que los argentinos veneran a Nuestra Señora de Luján, patrona nacional. “Para nosotros, es una señal providencial que este aniversario comparta el día de nuestra Madre”, aseguró.
La ocasión fue propicia para recordar el impacto del Año Jubilar 2025, cuando la iglesia de los argentinos fue designada por la Santa Sede como uno de los templos jubilares, reafirmándose como faro espiritual para los argentinos en el exterior.
Tras la parte litúrgica, la ceremonia culminó con la entonación del Himno Nacional Argentino, un momento que, como es tradición, despertó la emoción de todos los presentes.
La conmemoración cerró con un ágape fraterno en los salones y patio aledaños. Allí, los asistentes pudieron compartir un menú con los sabores de la tierra natal: las infaltables empanadas argentinas y los cortes de carne a la parrilla, acompañados por otras especialidades criollas. Concluyó asi una jornada de encuentro que, a 25 de mayo de 2026, reafirma los lazos inquebrantables entre la comunidad argentina y sus tradiciones en el corazón de Europa mientras en Argentina se espera con cariño que hacia final del presente año el Papa León pueda visitar el país.
