Una semana de gran importancia para la Iglesia en Perú, con la visita Ad Límina” en Roma de 46 obispos para reiterar su fidelidad al Papa León XIV y a su Iglesia, conversar con él y escuchar sus consejos.
Durante la misma el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Carlos García Camader, reveló a Radio Programas de Perú (RPP), que la visita del Papa a Perú muy probablemente será en el mes de noviembre del presente años, después de las elecciones políticas, viaje que podría coincidir con la visita apostólica a Argentina y Uruguay.

La visita concluyó este sábado con la inauguración de una estatua de Santa Rosa y un mosaico con las invocaciones marianas de Perú, en los Jardines Vaticanos, devoción que el Santo Padre conoció directamente cuando fue misionero y tomó la ciudadanía peruana, así como lo que significa para el pueblo.
“Estas bellas imágenes que hoy contemplamos nos recuerdan la grandeza de la vocación a la que Dios nos llama, es decir la vocación universal a la santidad”. Con estas palabras en perfecto castellano el Prevost se dirigió a los presentes. Y les exhortó a “ser testimonios de esa santidad en el mundo de hoy, porque esta es la voluntad de Dios”, dijo.
La imagen de Santa Rosa de Lima ha sido esculpida por el joven artista peruano Edwin Morales y fue hecha con mármol de la localidad andina de Huancayo.

La obra fue encargada a la Familia de Artesanos Don Bosco, una comunidad de jóvenes artistas formados por el P. Ugo De Censi, salesiano y fundador de la Operación Mato Grosso, fallecido en 2018.
Dentro de la solemnidad de la ceremonia, hubo también espacio para bromear, pues cuando comenzó a llover el Santo Padre recordó que el agua es bendecida…”
El mosaico de la Virgen, en cambio, fue diseñado por el artista peruano Lenin Álvarez con la Inmaculada en el centro y rodeada de las devociones marianas en Perú: La Virgen de la Puerta, tres representaciones de la Virgen de la Candelaria, la Virgen de la Merced, la Virgen del Carmen, asociada a la promesa del escapulario; y la Virgen de la Evangelización, que ofrece el rosario a los fieles. La realización del mosaico requirió seis meses de trabajo y la participación de ocho jóvenes artistas de las Escuelas Taller Don Bosco, bajo la guía de Lenin Álvarez, fallecido en el 2018.

La intensa semana, inició el lunes 26 con la oración de los obispos a los pies de la tumba de San Pedro, vio el martes una conferencia en la Universidad Pontificia Gregoriana y registró la visita de los obispos a los dicasterios (ministerios) del Vaticano.
La Conferencia en la U. Gregoriana
“Santa Rosa de Lima, la primera santa del Nuevo Mundo: reflexiones contemporáneas”, fue la conferencia realizada el martes 27 de enero en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, organizada por la embajada del Perú ante la Santa Sede en colaboración con la Pontificia Universidad Católica del Perú.
La conferencia se abrió con el saludo del Cardenal filipino Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, visto que la santa peruana también es patrona de las Filipinas.
Intervino el P. Mark Andrew Lewis, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana, participó también en videoconferencia, el rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Julio del Valle Ballón; el P. Marek Inglot, presidente del Pontificio Comité de Ciencias Históricas, y el cardenal Carlos Castillo Mattasoglio, Arzobispo de Lima y primado del Perú, quien destacó que Santa Rosa, que, siendo laica, vivió con profundidad la dimensión interior.

La gobernadora del Estado de la Ciudad del Vaticano, Sor Raffaella Petrini en su intervención recordó que “Rosa es la santa siempre joven, aquella que ha suscitado simpatía y empatía en millones de fieles, no solo peruanos, sino de todo el Nuevo Mundo, y cuyo ejemplo y fama se han difundido por doquier”.
El encuentro fue clausurado por el nuevo embajador del Perú ante la Santa Sede, Jorge Fernando Ponce San Román, que la semana pasada presentó sus credenciales ante el Papa León XIV.
Una visita a sorpresa del papa León XIV
El jueves 29 a medio día el Papa León realizó una visita sorpresa que emocionó a los obispos peruanos en Roma.
Cuando todo estaba listo para el almuerzo en el Instituto María Bambina ubicando enfrente de la Columnata del Bernini, en el Vaticano, donde se alojaban los obispos peruanos, llegó el Santo Padre, bendijo la mesa, “y se sentó con nosotros en un gesto de gran cercanía y simplicidad”, indicó uno de los presentes.
El obispo de Ayacucho, Salvador Piñeiro comentó a RPP, que el Papa le invitó a su mesa y le recordó “fuiste tú quien me hizo obispo”, paso anterior para poder ser Pontífice, emocionándolo hasta las lágrimas. También llevaron una torta porque dos días antes fue el cumpleaños del obispo. Al concluir la comida, El Sumo Pontífice recibió como obsequio un ícono redondo con la imagen de todos los santos peruanos.
El encuentro con León XIV en el Palacio Apostólico
El viernes 30 de enero por la mañana fue el momento más emocionante de la visita. El Papa recibió a los obispos peruanos, quienes iniciaron su visita apostólica rezando junto a la tumba de San Pedro y la concluyeron con un misa en la basílica de San Pablo extra muros.
El Santo Padre les dijo: “Les suplico que les recuerden a mis queridos hijos del Perú que el Papa los lleva en su corazón y les recuerda con afecto, de modo especial en la oración”. La visita que se realiza en el contexto del 300° aniversario de la canonización de santo Toribio de Mogrovejo llevó al Pontífice a recordarles: “Ustedes, queridos hermanos, son fruto de la semilla evangélica que este santo obispo sembró en esas tierras” dijo y les recordó que los desafíos actuales exigen una renovada fidelidad al Evangelio, que ha de ser anunciado de manera íntegra”.
Les instó así a “Vivir a la manera de los Apóstoles” y que “estamos llamados a salir al encuentro, a escuchar, a acompañar y a comprender para llevar a todos hacia Dios”. Cercanía sea para los “consagrados que para todo el Pueblo de Dios, con una especial predilección por los más frágiles y necesitados”.
Les recordó también: “Perú ocupa un lugar especial en mi corazón. Allí compartí con ustedes alegrías y fatigas, aprendí la fe sencilla de su gente y experimenté la fuerza de una Iglesia que sabe esperar aún en medio de las pruebas”.
Fuente: Exaudi.org
